Derrota ante el At. Madrid y Maresca desquiciado es expulsado
Si en alguna ocasión se ha criticado al entrenador del Sevilla la tardanza en hacer los cambios, no se puede decir lo mismo de sus decisiones frente al Atlético de Madrid, cuando movió el banquillo con decisión. El problema es, sin embargo, que los jugadores de refresco no están a la altura de los titulares, y ello emana sin duda de la mala gestión de los recursos humanos de Jiménez, que ha ido orillando a sus suplentes (tres se han marchado sin que se empujase al club a buscar un recambio) hasta convertirlos en futbolistas irrelevantes. Es el caso de Tom de Mul, un auténtico cero a la izquierda de cinco millones de euros que ha perdido el sitio en muchas convocatorias en favor del canterano Alfaro. Frente a los colchoneros, tuvo que sustituir al lesionado Jesús Navas y pasó completamente desapercibido. El segundo cambio, Enzo Maresca, entró por Poulsen y protagonizó una de las acciones decisivas, para mal, del encuentro, al ser expulsado por agredir a Agüero. Y el tercero, Arouna Koné, ha sido relegado en numerosas ocasiones a la condición de quinto delantero por detrás de uno que ya no está (Kerzhakov) y de otro que no tenía ficha (Chevantón), y ahora que se le necesita, no aparece. Resultado: cada vez que un titular estornuda, todo el equipo se resfría. Además, algo tendrá que ver la acumulación de esfuerzos en la pérdida de frescura de gente como Kanouté, Poulsen o Daniel.
El Sevilla ha logrado hoy un importante triunfo en Montjuic ante el Español y da un notable paso adelante para culminar sus aspiraciones de clasificación europea en esta temporada. Empezó muy fuerte el equipo de Nervión, que en el minuto 11 ya ganaba por 2-0. Luis Fabiano a pase de Kanouté (minuto 7) y Kanouté a pase de Luis Fabiano (minuto 11), tanto monta, monta tanto, los goleadores del Sevilla, no fallaron y pusieron tierra de por medio en el marcador y una aparente tranquilidad para los visitantes. Capel y Poulsen también marcarian y el resultado final fue un 2 a 4 que pone en Uefa a los Sevillistas a expensas de lo que haga el Racing de Santander ante el Villareal.
Ni chicha ni limoná. Ni "pa" tí, ni "pa" mi. Un puntito para cada uno y el otro se pierde en el limbo de los puntos perdidos. Un empate que no sirve a nadie. Bueno, quizás más al Sevilla que lo ha sacado con un jugador menos y que suma 3 jornadas sin perder y 7 puntos conseguidos de los últimos 9 disputados. Y mira que empezaba bien la cosa. En el primer tiempo el Sevilla fue de menos a más. Suyo fue el último cuarto de hora del primer tiempo, donde hizo el 1-0 en un pase de Navas que aprovecha Capel entrando al centro desde su banda, y donde Luis Fabiano y Kanouté pusieron a prueba los magníficos reflejos de Valdés que salvó un par de tantos. Ahí estuvo el partido. Pudo sentenciar el equipo de Jiménez y no lo hizo. El Barça fue de más a menos. Sus ocasiones ante Palop las salvó bien el valenciano, ante Henry y Messi. Pero siempre otorgando más peligrosidad a las del conjunto sevillista. Keita y Poulsen cortaban, creaban y se sumaban al ataque. Capel entraba muy bien por la izquierda.
